La pornografía altera tu cerebro y perjudica tu vida sexual. Verla con frecuencia aumenta la necesidad de estimulación extrema, lo que hace que la intimidad real sea menos satisfactoria. Tras tres meses de verla a diario, se producen cambios medibles en tu sistema dopaminérgico, lo que disminuye tu excitación natural.
El efecto del exceso de pornografía en el desempeño sexual
Un estudio realizado con 3000 hombres muestra que ver pornografía a diario provoca menor satisfacción sexual y problemas de erección en el 28 % de los encuestados. El cerebro se acostumbra a los constantes picos de dopamina que provoca la pornografía. Estos picos son mucho mayores que durante las interacciones sexuales normales.
Tras seis meses de uso excesivo, el sistema de recompensa del cerebro se vuelve menos sensible. Como resultado: se tarda más en excitarse, se requieren escenas cada vez más intensas y se experimenta menos placer durante el sexo. En los hombres, esto suele provocar eyaculación retardada o incapacidad para alcanzar el clímax. En las mujeres, reduce la lubricación natural y la conexión emocional durante el sexo.
El cerebro finalmente vincula la excitación sexual con las imágenes en pantalla más que con la intimidad física, lo cual se ha demostrado que deteriora la vida sexual con una pareja.
Cómo encontrar un equilibrio saludable
Deja de ver pornografía por completo durante 30 días para restablecer tu cerebro. Durante este periodo, recuperarás tu sensibilidad a los estímulos naturales. Combina esto con 3 pasos concretos:
-
Reemplaza el hábito : llena los momentos en los que normalmente ves pornografía con actividad física o interacción social.
-
Aumente la intimidad real : programe un tiempo cada semana para la cercanía física con su pareja, libre de distracciones de pantallas.
-
Elige conscientemente los estímulos : elige sólo interacciones sexuales en un contexto real, para que tu cerebro aprenda nuevamente a responder a las señales naturales.
Después de un promedio de 60 días, notarás más energía sexual, erecciones más fuertes y más conexión emocional.
Citación
-
Park, B.Y., Wilson, G., Berger, J., Christman, M., Reina, B., Bishop, F., Klam, W., Doan, A.P. (2016). ¿La pornografía en internet causa disfunciones sexuales? Una revisión con informes clínicos. Ciencias del Comportamiento, 6 (3), 17.
-
Kühn, S., Gallinat, J. (2014). Estructura cerebral y conectividad funcional asociadas al consumo de pornografía. JAMA Psychiatry, 71 (7), 827–834.
